Los cristales empañados, la ropa revuelta, los besos que nos recorren, los suspiros que nos abandonan.
El tiempo corre y las horas pasan, la temperatura se eleva, dejándonos a nosotras con el calor de aquella tarde de marzo.
Tus besos saben a pasión, tus miradas buscan guerra, tu lengua consigue que un profundo escalofrío recorra toda mi espina-dorsal.
Eramos tu y yo. Solo tu y yo.
El placer,las ganas, los besos, los suspiros todo se nos hacía corto a medida que el tiempo, inexisten en aquel espacio reducido, pasaba. Una hora,dos horas,tres horas...Y nada parecía acabar.
El calor se hacia prominente, nos dejaba sin respiración-o en cambio eran aquellos besos tan apasionados pero a la vez tan dulces- y volvíamos a jugar. Con nuestras lenguas que tenían ganas de encontrarse, recorrer cada recóndito lugar de nuestras bocas.
Placeres indescriptibles, besos desvergonzados, suspiros incomparables. Tu y yo.
Seguidores
Hope knocks at my door.
Y es que un beso lo cambió todo. Cambió mi felicidad, mi sonrisa y mi mirada.
Te miro, te beso, te recorro el cuello de forma inminente, sin miedo, sin temor, sin anhelo pero si con deseo, con dulzura, con felicidad, con ternura y satisfacción
Te miro y me observas con esos ojos color miel, profundos, tiernos,dulces y cariñosos; además de picaros, juguetones e imponentes.
Mi suerte ha cambiado, ya no noto tu inseguridad, ahora te siento más segura que nunca, no reniegas, no me conformo. Te busco con la boca y me dejas acercarme.
Me rodeas con tus brazos, te rodeo con los míos. Somos una. Me siento importante bajo la mirada de tanta crítica, me siento feliz y segura; siento como mi corazón sigue latiendo igual de rápido cada vez que estás cerca, cada vez que te acercas,siento como mi estómago se contrae y se hace mínisculo cuando te observo, noto como se me traba la lengua cuando intento hablar contigo debido a las mil mariposas que amenazan con salir disparadas desde la boca de mi estómago atraves de la traquea y por mi boca.
Quiero poder hacerte feliz como he deseado cada día y cada noche durante este medio año. Quiero poder levantarme pensando que estoy mejor despierta que dormida. Quiero poder dormirme cada noche con el recuerdo de tus besos tibios sobre mis labios.Necesito una cosa y esa eres tú.
Te miro, te beso, te recorro el cuello de forma inminente, sin miedo, sin temor, sin anhelo pero si con deseo, con dulzura, con felicidad, con ternura y satisfacción
Te miro y me observas con esos ojos color miel, profundos, tiernos,dulces y cariñosos; además de picaros, juguetones e imponentes.
Mi suerte ha cambiado, ya no noto tu inseguridad, ahora te siento más segura que nunca, no reniegas, no me conformo. Te busco con la boca y me dejas acercarme.
Me rodeas con tus brazos, te rodeo con los míos. Somos una. Me siento importante bajo la mirada de tanta crítica, me siento feliz y segura; siento como mi corazón sigue latiendo igual de rápido cada vez que estás cerca, cada vez que te acercas,siento como mi estómago se contrae y se hace mínisculo cuando te observo, noto como se me traba la lengua cuando intento hablar contigo debido a las mil mariposas que amenazan con salir disparadas desde la boca de mi estómago atraves de la traquea y por mi boca.
Quiero poder hacerte feliz como he deseado cada día y cada noche durante este medio año. Quiero poder levantarme pensando que estoy mejor despierta que dormida. Quiero poder dormirme cada noche con el recuerdo de tus besos tibios sobre mis labios.Necesito una cosa y esa eres tú.
No le pongamos etiquetas, no lo llamemos por su nombre, no le contemos cuentos a los de al lado, solo déjame hacerte feliz entre mis brazos.
Efímera satisfacción
Puede que crea que ya no hay más que hacer, que solo son horas y pensamientos desperdiciados. Quizá no me crees cuando te suelto alguna de las mías, o quizá no te lo tomes en serio.
Ya no quiero saberlo. Ahora me da igual.
Tengo muy claro lo que quiero, se que anhelo, se que es banal e irrelevante, como un corte a ras de la superficie. Nadie sabe lo que ocurre, pero todos le damos vueltas pensando en como hallar una solución a esta Efímera Satisfacción.
Quiero sentirte, quiero besarte, quiero desnudarte, quiero oírte, deseo poder rodearte algún día con mis brazos sintiendo que lo que tiene que ser, fue. Y no hay sensación más perecedera que la felicidad que brota de mi pecho, de mi estomago, de mi alma cuando te veo sonreír. Por que eres mi mayor placer, mi mayor satisfacción.
Eres tu, con tu sonrisa, con tu mirada, con tu risa que hace que me estremezca poco a poco, sintiendo cada extremidad hasta tal punto en el que fluye una sonrisa de mi boca, seguida de una carcajada y una mirada llena de deseo.
Ya no quiero saberlo. Ahora me da igual.
Tengo muy claro lo que quiero, se que anhelo, se que es banal e irrelevante, como un corte a ras de la superficie. Nadie sabe lo que ocurre, pero todos le damos vueltas pensando en como hallar una solución a esta Efímera Satisfacción.
Quiero sentirte, quiero besarte, quiero desnudarte, quiero oírte, deseo poder rodearte algún día con mis brazos sintiendo que lo que tiene que ser, fue. Y no hay sensación más perecedera que la felicidad que brota de mi pecho, de mi estomago, de mi alma cuando te veo sonreír. Por que eres mi mayor placer, mi mayor satisfacción.
Eres tu, con tu sonrisa, con tu mirada, con tu risa que hace que me estremezca poco a poco, sintiendo cada extremidad hasta tal punto en el que fluye una sonrisa de mi boca, seguida de una carcajada y una mirada llena de deseo.
Ella siempre tan perfecta, con su sonrisa y su apariencia.
Necesito tu sonrisa
Las luces se apagan. La tensión se recrea. Tus manos acarician suavemente mi costado, pasan por mi estomago, suben y se quedan ahí. Es tu indecisión, es mi placer.
Una sonrisa, una mirada y ya son dos sonrisas. Bajo las sábanas nuestras manos se entrelazan, se funden como si fuesen una. Un dulce escalofrío recorre mi cuerpo, mi sonrisa se expande, la noto tirante en mi rostro, dulce y cálido.
Los horas corren aunque no nos damos cuenta, no entendemos de tiempo esta noche, no sentimos nada más que su indecisión, mi miedo, el nudo en el estomago. No soy capaz de recordar cuanto tiempo paso, cuantas caricias recorrieron nuestros cuerpos, ni la de miradas que se cruzaron con miedo, vergüenza y disimulo.
Me acero a ti. Tiemblas, el pulso se te acelera a la vez que el mio, evitas mi mirada, como si no supieses que te miro, que miro atentamente esos labios sellados, esos labios prohibidos que me tientan ácidamente mientras tu mano sigue recorriendo mi cuerpo, sin ser consciente de la de sensaciones que provocas en mi.
El fin de la noche no se ve, no lo notamos, no quiero ni verlo, siento que tu tampoco quieres irte. Estas pegada a mi cuerpo mientras te ríes y te dejas observar por mi ojos que te desnudan lentamente. Pero al fin y al cabo te tienes que ir. Recoges tus cosas y sales por la puerta.
Respiro. Cierro los ojos y me duermo.
Bloqueo Mental.
Bloqueo Mental. Bloqueo Mental. Bloqueo Mental. Bloqueo Mental.
Y ya no me sirven las largas noches de copas entre bar y bar, no me sirven los largos días entre cigarro y cigarro, ya no me sirve de nada. Me he bloqueado. Estoy ofuscada. Ya no se ni como vomitar esta colisión de sentimientos que fluyen por debajo de mi carne, alrededor de mis órganos, a través de mi sangre. Me he bloqueado y solo puedo pensar en la de sonrisas que te he dedicado a lo largo de estos largos y tediosos meses. Solo sé que es difícil mirarte y no sentir como se me hunde el mundo, como me desgarra el alma, como me duele el corazón tenerte a centímetros de mí y no poder besarte. No poder dejar que mi lengua recorra todos lo recovecos de tu cuerpo, lentamente, saboreando cada espacio que hay entre lugar y lugar. No poder abrazarte mientras dejo que tu perfume despierte todos mis sentidos. No poder no pensar en no pensar en ti de esa forma. Me he bloqueado. Me he quedado vacía. Te siento, siempre muy adentro. Te escucho, siempre muy atenta. Te quiero, siempre de manera humilde.
Seremos
Somos lo que somos, pero ¿que somos? Es tan fácil aparentar sin llegar a ningún lado coherente. Le damos mil vueltas a los problemas sin saber que quieren decir pero aun así seguimos dándole vueltas.
Pretendemos ser fuertes, valientes y luchadores pero en el fondo solo somos personas atemorizadas por ese sentimiento que te agarra desde la boca del estomago y te va estrujando todo, te quita el hambre y te deja aturdida por un tiempo indefinido.
Pretendemos sin llegar a ningún punto. Intentamos eliminar esa sonrisa que te ilumina la cara, intentamos no mirar demasiado al infinito pensando en como seguir aparentando.
Pero volvemos al núcleo de todo: Solo somos personas atemorizadas a que nos coman vivas, a que nos hagan daño, a que nos creen ilusiones, a que nos quieran.
Y cuando aprendemos a fingir, a sonreír aunque solo quieras llorar, a vivir aunque te sientas muerta le das un abrazo a alguien especial y rompes a llorar pero de todos modos no quieres que tu fachada se rompa por culpa de una abrazo por lo que te muerdes la lengua y sonríes, escuchas sus problemas y te internas en un mundo de esquizofrenia completa. Ríes, bailas, haces el capullo, te sigues riendo, sonríes
Y todo ¿por qué?
Para que nadie note que estás rota.
Abre la boca.
Y por cada día que pasa encuentras más alusiones que hacer, más mentiras que escupir y más que callar.
Ya no soy capaz de creer ni media palabra de lo que cuentas, no soy capaz de cerrar los ojos y confiar en que estarás ahí si lo necesito. Es una incertidumbre que has creado tu sola, un echo que me lleva corroyendo todo este tiempo, poco a poco con ganas de estrangularme, de hacerme perder el aire y la noción del tiempo.
Es difícil escribir estas palabras teniendo en cuenta las connotaciones que llevan, saber el por que de ellas y entender que no hay más que esto, que esto es lo que hay, lo único que hay.
Puedes pensar que es mejor callar que hablar pero hay un punto en el que el torrente de emociones se van ha mezclar hasta tal punto en el que necesites hablar, en el que necesites disfrutar de un momento de paz contándole a alguien que ocurre dentro de esa cabeza, que se cruza por esa mente oscura,silenciosa y pecaminosa. Cuando llegue ese punto quizá ya no sea yo la que esté deseando escucharte y tragarme cada una de esas palabras que con tanta destreza me querrás decir y será ese el momento en el que te des cuenta de que es mejor no callar cuando alguien te pide que confíes en el.
Hasta entonces solo puedo esperar que sepas que ninguna bala perdida va a poder conmigo y que estaré ahí cuando quieras comenzar a deambular por los locos pasillos de la locura.
Ya no soy capaz de creer ni media palabra de lo que cuentas, no soy capaz de cerrar los ojos y confiar en que estarás ahí si lo necesito. Es una incertidumbre que has creado tu sola, un echo que me lleva corroyendo todo este tiempo, poco a poco con ganas de estrangularme, de hacerme perder el aire y la noción del tiempo.
Es difícil escribir estas palabras teniendo en cuenta las connotaciones que llevan, saber el por que de ellas y entender que no hay más que esto, que esto es lo que hay, lo único que hay.
Puedes pensar que es mejor callar que hablar pero hay un punto en el que el torrente de emociones se van ha mezclar hasta tal punto en el que necesites hablar, en el que necesites disfrutar de un momento de paz contándole a alguien que ocurre dentro de esa cabeza, que se cruza por esa mente oscura,silenciosa y pecaminosa. Cuando llegue ese punto quizá ya no sea yo la que esté deseando escucharte y tragarme cada una de esas palabras que con tanta destreza me querrás decir y será ese el momento en el que te des cuenta de que es mejor no callar cuando alguien te pide que confíes en el.
Hasta entonces solo puedo esperar que sepas que ninguna bala perdida va a poder conmigo y que estaré ahí cuando quieras comenzar a deambular por los locos pasillos de la locura.
Have faith in me
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)