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Abre la boca.

Y por cada día que pasa encuentras más alusiones que hacer, más mentiras que escupir y más que callar.
Ya no soy capaz de creer ni media palabra de lo que cuentas, no soy capaz de cerrar los ojos y confiar en que estarás ahí si lo necesito. Es una incertidumbre que has creado tu sola, un echo que me lleva corroyendo todo este tiempo, poco a poco con ganas de estrangularme, de hacerme perder el aire y la noción del tiempo.
Es difícil escribir estas palabras teniendo en cuenta las connotaciones que llevan, saber el por que de ellas y entender que no hay más que esto, que esto es lo que hay, lo único que hay.

Puedes pensar que es mejor callar que hablar pero hay un punto en el que el torrente de emociones se van ha mezclar hasta tal punto en el que necesites hablar, en el que necesites disfrutar de un momento de paz contándole a alguien que ocurre dentro de esa cabeza, que se cruza por esa mente oscura,silenciosa y pecaminosa. Cuando llegue ese punto quizá ya no sea yo la que esté deseando escucharte y tragarme cada una de esas palabras que con tanta destreza me querrás decir y será ese el momento en el que te des cuenta de que es mejor no callar cuando alguien te pide que confíes en el.

Hasta entonces solo puedo esperar que sepas que ninguna bala perdida va a poder conmigo y que estaré ahí cuando quieras comenzar a deambular por los locos pasillos de la locura.

Have faith in me

A cozy afternoon

Y puede que sean tus labios que hacen que sueñe contigo todas las noches y te desee todo el día, pero también puede que sea tu encanto, tu forma de tratarme o de hablarme la que hace que no te saque de mi cabeza en ningún momento del día.

Y ya vale de medir palabras, acciones o miradas por que hemos llegado a un punto donde la respuesta no va a cambiar y el resultado tampoco así que quiero disfrutar de momentos particulares, momentos de infinitas sonrisas y mariposas en el estomago.

Se pasan las horas como minutos y los minutos como segundos y ya es hora de volver a tu agujero durante unas horas, desconectar y sentir la sonrisa plasmada en tu cara de forma permanente. Pero todavía te quedan unos minutos antes de desconectar y las sonrisas siguen, las mariposas intentan alzar el vuelo batiendo sus alas pero están enjauladas en tu estomago por lo que solo pueden hacerte sentir ese cosquilleo tan profundo...Tu felicidad está en el punto de mira, solo eres capaz de mirarla, de oírla hablar, de sentirla ahí, presente y dispuesta a pasar tiempo contigo.

De camino a tu agujero te fijas en el cielo, en las estrellas y comprendes lo inmenso que es el mundo y lo insignificante que lo ves en estos breves instantes. Te das cuenta de que el ser humano contempla el cielo con esperanzas de que el mundo se haga más pequeño, más fácil de comer pero no se dan cuenta de que la inmensidad del cielo es efímera comparada con pequeñas cosas que hay en la tierra, sobre nuestro sistema.


Queda mucho por sentir

Don't understand

Y es en esos momentos, después de una comida, de un día de helada, de unos momentos en tensión es cuando te das cuenta de que a veces tienes que ser más fuerte que la propia gravedad. Ya que rechinar los dientes solo te va a perjudicar a ti, que llorar y sentir un nudo en el estomago no le importa a nadie más que a ti, por lo que sigues adelante: apoyas a quien te toque apoyar en ese momento, disfrutas de la compañía de quien ha estado a tu lado en los peores momentos y le das nuevas, y no ultimas, oportunidades a quienes no lo han echo.

Puedes tener ganas de pegarle a una farola, de congelarte bajo la fría lluvia que cae a tu lado o quedarte en un mudo silencio para no hacer ninguna de las dos cosas pero siempre te toca intervenir, siempre esperan que digas algo, aunque tus palabras quizá sean más medidas de lo normal pero aún así lo haces, le das cuatro palabras de apoyo intentando sonar tranquila pero en tu interior te quema tanto que no eres capaz de expresarlo, por que describe una situación parecida, sentimientos comparables, dolores iguales...

El día acaba y vuelves a tu casa, te sientas a escribir esperando que pase el tiempo para poder volver a otra dimensión, a un mundo donde la imaginación no tiene limites, donde puedes expresar como te sientes con 8 tiempos, una canción y unos pasos.

por muy difícil que sea todo, hay que sobrevivir.

Quiero fugarme lejos de aquí

Y es que no se como decirte que tu sonrisa ilumina mis días, que tus carcajadas se convierten en mis carcajada, o tus tonterías en mi tonterías. Has crecido dentro de mi, has echo que un día sin tu presencia no sea igual. Pero tu no lo entiendes, no encajas las piezas del puzzle y no te entra en la cabeza.

Cuando pienso en ello me desespero. Cuando pienso en tu mirada clavada en la mía, en tu sonrisa, o en ti el dulce escalofrío de siempre me recorre y lo evito, evito ese pensamiento, ese escalofrío, esa sonrisa...Lo evito por que me angustio, me da miedo, me atormenta y me persigue.
Quiero que todo sea fácil. Que esto sea fácil. Que tu seas fácil. Que yo sea fácil. Pero no es así, nada es así y solo puedo refugiarme en estas breves palabras que no se de donde salen. No se de donde saco tanta fuerza, no se como he embrujado a mis dedos para que plasmen sobre el papel tantos sentimientos, tanta confusión... Pero ya no me importa, ya no lo quiero ni saber por que así libero un poco de todo aquello que me persigue.

¿Y que pensarás de todo esto? ¿Qué sentirás? ¿Un escalofrío tal vez? ¿Un vacío tremendo? ¿Nada? ¿Todo? Preguntas sin respuestas que se acumulan sobre mi persona, que pesan como una losa de cemento y que me machacan día tras día.

Algún día sabrás todo, quizá mañana o quizá el año que viene, pero lo vas a tener que saber...Aun que tarde años en sacar las agallas para decirte que no eres solo mi persona sino algo más que no se describir o no quiero describir. Me da tanto miedo el resultado final de esta ecuación matemática que no quiero ni empezar a restar,multiplicar,dividir o sumar. Pero el tiempo pasa y la ecuación se hace más grande.

Que felicidad más tonta

Que felicidad más tonta me recorre por las venas cuando te miro y me miras, cuando veo que sonríes y sueltas una pequeña carcajada.

Cuando cruzas tu mirada,tu mano o tu boca con la mía siento un dulce y agradable escalofrío que recorre toda mi espina dorsal llegando hasta la punta de mis pequeñas y frías manos.

Es como una pluma: Es ligera, bonita, única, dulce, tierna.
Eres como una pluma.
Todo es como una pluma.
Se me hace complicado describir tanta felicidad en tan pocas palabras, en un espacio tan reducido, en un sitio tan pequeño como las palabras que se me ocurren mientras tecleo.
Que felicidad más tonta me das con esos ojos tan brillantes. Que felicidad más tonta.
Soy tonta, me siento tonta..Bueno, me siento ligera, me siento segura, me siento niña, me siento cubierta, protegida y abstraída.
Que felicidad más tonta he recibido con cada uno de aquellos momentos, de aquellas caricias y de aquellos besos.

Quiero volver a sentir al mar y al cielo convirtiendo el mundo en nuestro. Sentir las sábanas movidas por Poseidón, mientras mi objetivo es tu desnudo.


Quiero tenerte en mi almohada sentirte bella e iluminada

Lee entre lineas

Después de aquel día, de aquellas 24 horas, de aquellos besos, de aquella sonrisa, volvió a la realidad.
Su ropa olía como olía ella, su perfume se había quedado incrustado en su ropa, todo le daba vueltas y solo podía pensar en su nombre, solo tenía ganas de verla, solo quería haber podido parar el tiempo. Haber dejado la fecha de aquel día, de haber podido seguir soñando con ella entre sus brazos.

Pero no. Después de todo las máquinas del tiempo no existen, no funcionan o son defectuosas y claramente tienen que volver a la realidad, tienen que saber comportarse por que ya no estaban en aquella casa fría con tantos recuerdos.

La realidad era cruel para ambas, la discreción iba a poder con ellas, el dolor de la distancia, la separación. Esperaban que no todo se derrumbas, que el tiempo hiciese de ellas algo fuerte, algo fructífero, algo divertido y real.

Ella.

A mi puta bola

La gente pasa, los coches hacen ruido, te bloquean el paso, te dan mientras tu sencillamente andas por las calles mojadas de aquella ciudad en la que vives.
No sabes como vas, no sabes a donde vas ni con quien vas...No oyes nada, no oyes las voces de los que no hacen más que reclamar tu atención. Da igual si te llaman por tu nombre, da igual si te tocan en el hombro, da igual que te chillen o se pongan delante tuyo a hablarte...No les oyes. No oyes más que los coches haciendo ruido, no oyes más que las bocinas sonando y el barullo de la gente por la calle.
Tampoco eres capaz de ver nada más que las luces de la ciudad, los adornos de navidad, o eso crees tu, que cuelgan  de los árboles...
No eres capaz de ver delante de tus narices pero si de ver y oír más allá de todo lo que la gente ve, eres capaz de creer en algo nuevo, de concentrarte en ir a tu ritmo, en fundirte con aquella bella y mojada ciudad... Pero de repente algo hace que vuelvas a la realidad y escuchas un "Joder tía, vas a tu puta bola!" y no puedes evitar esbozar una sonrisa y pensar, "Si supieses cuan a mi bola voy" pero en cambio pides perdón  y contestas a lo que quiera que te hubiesen preguntado.